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Salubridad garantizada: cada jabalí procesado por Lantxaga pasa por analíticas oficiales sin excepción

En los últimos días han surgido dudas entre consumidores, restauradores y distribuidores a raíz de la detección de un brote de Peste Porcina Africana (PPA) en algunos ejemplares de jabalí encontrados en la zona del Parque Natural de Collserola. Desde Lantxaga, queremos enviar un mensaje rotundo de tranquilidad: la carne de caza que comercializamos es absolutamente segura, cumple con toda la normativa sanitaria vigente y se somete a los controles más estrictos desde su origen hasta su llegada al consumidor.

Toda la carne de jabalí procesada en nuestras instalaciones cumple con los requisitos de seguridad alimentaria y trazabilidad establecidos por la normativa europea, estatal y autonómica, sin excepción. En nuestro obrador central de Fornells de la Selva (Girona), cada jabalí es sometido a una inspección sanitaria individualizada realizada por personal técnico especializado de la Generalitat de Catalunya, quienes llevan a cabo analíticas bajo los estándares más rigurosos para garantizar que ningún patógeno u organismo nocivo llegue a la cadena alimentaria.

Además, toda la caza mayor procesada por Lantxaga incorpora un doble etiquetado con código de barras, un sistema propio que permite asegurar la trazabilidad completa del producto en todo momento. Este proceso, sumado a la estricta supervisión técnica, garantiza un control absoluto sobre cada pieza desde su entrada hasta su distribución.

Nuestro compromiso va más allá de las exigencias legales. En colaboración con las cuadrillas de cazadores con las que trabajamos estrechamente, Lantxaga ha desarrollado un sistema de recogida rápida y refrigerada, reduciendo al mínimo el tiempo entre el abatimiento y la llegada del animal a las cámaras de frío. Para ello contamos con más de 50 puntos de recogida distribuidos por el territorio y tres centros de recepción: Fornells de la Selva, Igualada y Sant Joan les Fonts.

Desde nuestra condición de ser el mayor comercializador de carne de caza procedente de los bosques de Cataluña, y empresa adherida al Código de Buenas Prácticas Comerciales en la Cadena Alimentaria de Cataluña, reafirmamos nuestro compromiso con la transparencia, la seguridad alimentaria y la sostenibilidad.

Finalmente, es importante recordar que el posible consumo de un jabalí infectado con PPA no representa ningún riesgo para la salud humana, igual que ocurre con la carne de cerdo.

Nuestra prioridad sigue siendo la misma desde nuestros inicios: ofrecer productos seguros, de calidad y de confianza. Y seguiremos trabajando para que así sea.

Lantxaga garantiza con controles oficiales la total inocuidad y trazabilidad de la carne de jabalí que comercializa

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