La empresa especializada en carne de caza colaborará con la jornada que se celebrará este sábado 5 de septiembre en Figuerola del Camp aportando lotes de producto que serán sorteados entre las participantes. Una iniciativa que quiere poner en valor el creciente protagonismo de la mujer en la caza y visibilizar su compromiso con el territorio y la gestión de la fauna salvaje.
Este sábado 5 de septiembre, la localidad tarraconense de Figuerola del Camp acogerá una jornada muy especial: la primera batida de mujeres cazadoras de Tarragona, una iniciativa a la que Lantxaga ha querido sumarse mediante la aportación de diferentes lotes de sus productos, que serán sorteados entre las participantes.
La jornada estará dedicada a la caza del jabalí, pero su significado irá mucho más allá de la propia actividad cinegética. La convocatoria quiere convertirse también en un espacio de encuentro y hermandad entre cazadoras y contribuir a dar visibilidad al creciente papel de la mujer dentro del mundo de la caza.
Para Lantxaga es un orgullo colaborar con una propuesta que comparte muchos de los valores que forman parte de la filosofía de la empresa: compromiso con el territorio, responsabilidad, respeto por el entorno natural y reconocimiento de la imprescindible labor que realizan diariamente cazadoras y cazadores.
MUJERES QUE HACEN PRESENTE Y FUTURO DE LA CAZA
La presencia de las mujeres en la actividad cinegética merece ser reconocida y visibilizada. Iniciativas como la que tendrá lugar en Figuerola del Camp permiten generar espacios de encuentro y, sobre todo, mostrar una realidad que cada vez resulta más evidente: las mujeres forman parte activa del presente y del futuro de la caza.
Por ello, esta primera batida representa también una oportunidad para compartir experiencias, reforzar vínculos y reivindicar el papel de las cazadoras en la gestión responsable del territorio.
Lantxaga ha querido acompañarlas en esta primera edición aportando lotes elaborados con algunos de sus productos, que se sortearán entre las participantes como recuerdo y reconocimiento de una jornada que aspira a convertirse en una celebración de la caza y de la hermandad.
CAZA, TERRITORIO Y GESTIÓN RESPONSABLE
La jornada también constituye una buena oportunidad para recordar la importancia de la actividad cinegética en la correcta gestión de las poblaciones de fauna salvaje.
Cazadoras y cazadores conocen el territorio, recorren sus bosques y participan activamente en la gestión de unas poblaciones animales que deben mantenerse en equilibrio con el medio. Su labor supone responsabilidad, esfuerzo, dedicación y compromiso con el entorno rural.
Esta gestión permite, además, aprovechar un recurso alimentario de enorme valor: la carne de caza.
Se trata de un producto estrechamente vinculado al territorio, natural y de proximidad, con grandes cualidades gastronómicas. El trabajo realizado durante la jornada de caza constituye, por tanto, el primer eslabón de una cadena que permite que este extraordinario alimento llegue posteriormente a consumidores, restaurantes y cocinas.
En Lantxaga, empresa familiar dedicada desde 2011 a la compra, procesamiento, transformación y comercialización de carnes de caza, ese compromiso continúa mediante estrictos procedimientos orientados a garantizar la calidad, salubridad y trazabilidad de los productos.
DEL BOSQUE A NUESTRAS MESAS
Detrás de cada pieza de carne de caza existe el trabajo de muchas personas. Y en el origen de todo ese proceso se encuentran quienes gestionan y cazan responsablemente en nuestros bosques.
Cazadoras y cazadores son los verdaderos artífices de que una carne tan singular pueda iniciar su camino desde el territorio hasta nuestras mesas. Desde Lantxaga queremos reconocer ese esfuerzo y contribuir a que la sociedad conozca mejor el papel que desempeña la actividad cinegética tanto en la gestión de la fauna como en el aprovechamiento responsable de los recursos naturales.
Este sábado, ese reconocimiento tendrá además nombre de mujer.
Desde Lantxaga deseamos a todas las participantes en la primera batida de mujeres cazadoras celebrada en la provincia de Tarragona una magnífica jornada de caza, convivencia y hermandad.
¡Viva la mujer cazadora!


