Cuatro propuestas gastronómicas del chef Jordi Asensio demuestran la versatilidad, calidad y enorme potencial culinario de la carne de caza.
La gastronomía es mucho más que una forma de alimentarnos. Es cultura, territorio, tradición, innovación y también una extraordinaria herramienta para explicar el origen de los alimentos y poner en valor los productos que llegan a nuestras mesas. Con esta mirada, el restaurante Can Culleres, de Barcelona, ha sido el escenario de la grabación de un nuevo reportaje de Betevé dedicado íntegramente a la cocina con carne de caza.
El protagonista gastronómico de esta experiencia ha sido el chef Jordi Asensio, quien ha elaborado cuatro propuestas culinarias en las que la carne de jabalí de Lantxaga se convierte en el ingrediente principal de unas recetas que combinan técnica, tradición y creatividad.
Desde Lantxaga queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento al restaurante Can Culleres, a todo su equipo humano y, de manera especial, al chef Jordi Asensio por su compromiso con la divulgación de un producto tan excepcional como la carne de caza. Del mismo modo, queremos agradecer a Betevé su apuesta por dar visibilidad a una realidad gastronómica que merece ocupar un lugar destacado dentro de la cocina catalana.
Cuando la cocina se convierte en divulgación
Cada vez que un cocinero incorpora la carne de caza a su propuesta gastronómica está haciendo mucho más que preparar un excelente plato. Está ayudando a transmitir al consumidor que existen alternativas gastronómicas de gran calidad, saludables, sostenibles y profundamente vinculadas al territorio.
Las cuatro elaboraciones realizadas durante la grabación son una magnífica demostración de las enormes posibilidades culinarias que ofrece la carne de jabalí. Una carne intensa y elegante al mismo tiempo, extraordinariamente versátil, capaz de adaptarse tanto a las recetas tradicionales como a las propuestas más innovadoras de la cocina contemporánea.
- Carrillera de jabalí con crema de celerín y caviar de sarrión
- Ravioli con ragout de jabalí y berenja fumada y trufa
- Albondigas de jabalí con alubias del «cuc» y una emulsión de ortigas silvestres
- Butifarra de jabalí troceada con rebozuelos y huevo a baja temperatura
Este tipo de iniciativas contribuyen a normalizar el consumo de carne de caza y a derribar muchos de los mitos que todavía existen alrededor de este producto.
La carne de caza: un ingrediente con presente y, sobre todo, con futuro
La sociedad actual demanda alimentos más naturales, de proximidad y con un menor impacto ambiental. En este contexto, la carne de caza representa una de las alternativas más coherentes con estos valores.
Los animales viven en libertad, se alimentan de forma natural y forman parte de los ecosistemas de nuestro territorio. Además, su gestión contribuye al equilibrio de la fauna silvestre, ayuda a prevenir daños en la agricultura y favorece la conservación de la biodiversidad.
Desde el punto de vista nutricional, la carne de jabalí destaca por su elevado contenido en proteínas de alto valor biológico, su bajo contenido en grasa y su riqueza en vitaminas del grupo B y minerales esenciales, convirtiéndose en una excelente opción para una alimentación saludable y equilibrada.
Gastronomía, sostenibilidad y territorio
La cocina catalana siempre ha sabido aprovechar los recursos que ofrece el territorio. Recuperar y poner en valor la carne de caza significa también preservar un patrimonio gastronómico que forma parte de nuestra identidad cultural.
Restaurantes como Can Culleres demuestran que este producto tiene un lugar privilegiado tanto en la cocina tradicional como en la alta gastronomía, aportando autenticidad, personalidad y una historia que conecta directamente con el paisaje y con quienes lo habitan.
Cuando un consumidor elige carne de caza también está apostando por un modelo alimentario más responsable, basado en la proximidad, la trazabilidad, el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales y el respeto por el medio ambiente.
El compromiso de Lantxaga
En Lantxaga llevamos años trabajando para que la carne de caza llegue a consumidores y profesionales con las máximas garantías de calidad, seguridad alimentaria y trazabilidad.
Como empresa especializada en la recepción, transformación y comercialización de carne de caza procedente principalmente de Cataluña, disponemos de instalaciones propias de procesado, una amplia red de puntos de recogida y una logística que nos permite suministrar carne de caza durante todo el año a restaurantes, distribuidores, carnicerías, comercios especializados y consumidores particulares.
Nuestro compromiso va mucho más allá de la comercialización. Trabajamos para divulgar la cultura gastronómica de la carne de caza, apoyar a los profesionales que apuestan por este producto y facilitar que forme parte, cada vez más, de las cocinas de nuestro país.
Una invitación a descubrir todo su potencial
La grabación de este reportaje representa una nueva oportunidad para acercar la carne de caza al gran público.
Queremos animar a restaurantes, hoteles, distribuidores, escuelas de hostelería, carnicerías, tiendas especializadas y también a los consumidores particulares a descubrir todas las posibilidades gastronómicas que ofrece este producto excepcional.
A través de nuestro aplicativo web es posible adquirir durante todo el año carne de caza mayor y menor con todas las garantías sanitarias, de calidad y trazabilidad.
Porque la carne de caza no es únicamente un producto de temporada.
- Es gastronomía.
- Es territorio.
- Es sostenibilidad.
- Es tradición.
- Es innovación.
- Es futuro.
Y en Lantxaga seguiremos trabajando para que cada vez más profesionales y aficionados a la buena cocina descubran todo lo que la carne de caza puede aportar a nuestra gastronomía.
